La Tienda de Martín y el Gigante que vino de Oriente
- Paolo Vozzi

- 17 dic. 2025
- 3 Min. de lectura
Una pequeña analogía a Temu y Shein sobre por qué David no venció a Goliat bajando sus precios, sino cambiando el juego.
Había una vez un comerciante llamado Martín que tenía una tienda de la que estaba orgulloso, con productos que elegía con cuidado y clientes que conocía por su nombre. Pero un día, una sombra alargada cubrió su vidriera.
No era una nube, era el "Gigante de Oriente".

Sus clientes empezaron a llegar con paquetes coloridos que decían Shein o Temu. "Mira Martín", le decían mostrándole un producto en el celular, "en la app me sale a la mitad de precio".
Martín, sintiendo un nudo en el estómago, hizo lo que su instinto de supervivencia le gritó: Bajó los precios.
Pensó que era la única forma de pelear. Pero cada vez que Martín bajaba un 10%, el Gigante bajaba otro tanto. Sin darse cuenta, Martín había caído en lo que los viejos sabios llaman "la trampa de la competencia suicida". Sus márgenes de ganancia se volvieron invisibles, y su marca, que antes brillaba por su calidad, empezó a verse "barata" a los ojos de sus clientes.
Martín se estaba pegando un tiro en el pie. Estaba intentando ganar una carrera hacia el fondo, y el problema de esa carrera es que podrías ganarla. Y el premio es la quiebra.
El encuentro con los tres sabios
Desesperado, Martín decidió dejar de mirar la pantalla del celular con los precios chinos y empezó a mirar hacia adentro de su negocio. Fue entonces cuando recordó las lecciones de tres maestros que susurraban verdades incómodas pero necesarias.
1. La lección del Valor: Martín se dio cuenta de que el problema no era que el Gigante fuera barato, sino que él, Martín, se había quedado mudo. "A falta de diferenciación, bajamos el precio", resonó en su cabeza.
Había empoderado a sus clientes para pedir descuentos porque él mismo no sabía explicar por qué su producto valía más. Entendió que "una cosa es conocer las características de un producto y otra muy distinta los beneficios".
2. La lección de la Tribu: El Gigante era un algoritmo frío. Martín era humano. "La gente no se enamora de un algoritmo, se enamora de la gente". Martín empezó a usar eso a su favor. Cuando alguien entraba, no solo despachaba; preguntaba, asesoraba, sonreía. Creó una conexión que ninguna app podía replicar. Dejó de ser una transacción para ser una relación.
Shein tiene clientes; Martin necesitaba creyentes. En la era digital, las marcas exitosas no son solo comercios, son Tótems: símbolos alrededor de los cuales la gente se reúne porque comparten valores. Si tu tienda es solo un lugar donde hay cosas, te cambiarán por un precio más bajo. Pero si tu tienda es un lugar donde la gente se siente parte de algo, te defenderán.
3. La lección de la Vaca Púrpura (Inspirada en Seth Godin): Martín aceptó que nunca podría venderle a todos (ese era el terreno del Gigante). Decidió venderle a su tribu. A esos que valoraban la asesoría, el "toque Martín". Dejó de ser una tienda "promedio" para ser una tienda "extraordinaria" para unos pocos.
El Final (que es un principio)
Martín dejó de obsesionarse con los precios de China. Entendió que competir por precio tiene un "costo verdadero": destruye la rentabilidad y te impide mejorar.
En lugar de eso, cambió la conversación. Pasó de la "venta de precio" a la "venta de valor".
El cliente quería barato? Iba a la app.
El cliente quería seguridad, asesoría, garantía y una experiencia genial? Iba con Martín.
Y aunque vendía menos cantidad que el Gigante, Martín empezó a ganar más. Porque los clientes, al final del día, "no todos quieren comprar barato; simplemente quieren estar seguros de que están invirtiendo su dinero correctamente".
Moraleja: No intentes ser un "Gigante Chino" de bolsillo. El mundo ya tiene uno y es imbatible en su juego. Tu superpoder no es el precio, es tu Valor Agregado.
Seguis peleando la batalla de Martín contra el Gigante? En Sneety Comunicación, no te damos una gomera para matar gigantes como a David; en vez te ayudamos a construir un castillo donde el precio no sea la única llave de entrada. Trabajemos juntos tu Marketing Estratégico para que tu valor brille más que cualquier oferta de app.




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