Cinco Jefes, Cero Decisiones: Por qué tu Campaña nunca sale a la luz
- Paolo Vozzi

- hace 4 días
- 2 Min. de lectura
(O cómo una campaña puede quedar atrapada en el limbo eterno del “lo veo con el equipo”)
La agencia ya había enviado la propuesta.
Un calendario de publicaciones, un concepto creativo, tres piezas gráficas, una pauta sugerida y hasta los hashtags. Todo prolijito, en un PDF titulado “Campaña Día del Cliente – Borrador v2”.
Faltaba solo una cosa: la aprobación.
Entonces llegó el mensaje de Carla, la persona de contacto:
—Lo vi, me encanta. Pero tengo que consultarlo con el resto.
“El resto” eran cinco personas:

El socio histórico.
La hija del socio histórico.
La contadora que hacía también de jefa de recursos humanos.
El nuevo gerente comercial.
Y la esposa del socio, que no trabajaba en la empresa, pero opinaba desde la cocina mientras hacía budines.
Pasó una semana.
Después dos.
A la tercera, llegó una respuesta:
—Nos gustó, pero hay algunas cosas que quieren cambiar. Te paso el feedback.
El feedback eran siete audios de WhatsApp, todos contradictorios:
“Está muy formal, pongámosle más onda.”
“No, que no sea tan informal, que somos una empresa seria.”
“No entiendo qué es ese concepto, no podemos ir directo al punto?”
“Le falta creatividad.”
“Y si sumamos un sorteo?”
“Por qué no usamos el logo viejo que usábamos en 2015?”
“Mi hijo dice que en TikTok hay que hacer otra cosa.”
La agencia volvió a trabajar. Ajustaron, modificaron, adaptaron. Enviaron la versión 4.
—Ahora sí! —dijeron.
—Solo queda que lo vea Raúl, que estuvo de viaje.
Raúl era el socio histórico. También conocido como “el que tiene la última palabra”.
Raúl volvió, vio la campaña y dijo:
—No me convence. Podemos armar algo más disruptivo?
Era ya 12 de septiembre.
La campaña era para el 19.
Se había planeado desde junio.
Y entonces, Carla —con ojeras y voz apagada— mandó un último audio a la agencia:
“Chicos, mejor dejémoslo para el año que viene. Se complicó todo…”
🔍 Lo que aprendimos:
Las campañas no se aprueban por comité. Se aprueban con criterio.
Cuantas más personas opinen sin roles claros, más se diluye la decisión.
La falta de autoridad interna frena los resultados externos.
Una agencia no puede avanzar más rápido que el cliente que no decide.
📋 Checklist para equipos antes de trabajar con una agencia:
✅ Quién es el responsable final de aprobar cada pieza?
✅ Hay un proceso claro de revisión o es “opinología libre”?
✅ Las decisiones se toman en tiempo útil para cumplir objetivos?
✅ Todos tienen claro que no todo puede ser “como a mí me gusta”?
✅ Están preparados para confiar o solo buscan confirmar sus ideas?
🪞 Reflexión final:
Las campañas no se hacen por votación familiar.
Una buena comunicación necesita una brújula, no una ronda de mate con opiniones cruzadas.
Si nadie decide, todo se traba.
Y cuando todo se traba, la culpa nunca es de “la campaña”.
Nombrá un responsable. Dale autoridad. Y dejá que el trabajo avance.
Porque al final, lo que no se aprueba… no se publica.




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