El precio de no saber poner precio: ¿Tu emprendimiento es rentable o solo "lindo" en Instagram?
- Paolo Vozzi

- 14 mar
- 2 Min. de lectura
¿Alguna vez sentiste que trabajás sin parar pero tu cuenta bancaria no se entera? La historia de Sofía y su emprendimiento de desayunos sorpresa es el espejo de miles de emprendedores.
Sofía dominaba el arte de las cajas perfectas, los moños y la Nutella importada. Pero cometió el error más común (y peligroso) del mundo emprendedor: confundir ventas con ganancias.

La trampa del "Precio por Reflejo"
Cuando una influencer mostró su producto, los mensajes explotaron. Ante la presión, Sofía inventó un número: $4.500.
Costo de materiales: $3.800
Costo de envío: $1.200
Resultado: Perdió $500 por cada venta, sin contar su tiempo.
El "precio emocional" —ese que ponemos por miedo a que nos digan que es caro o por las ganas de cerrar la venta— es el enemigo número uno de la rentabilidad.
3 Lecciones sobre la fijación de precios (Pricing)
1. El tiempo no es gratis
Como le dijo su prima administrativa: ¿Cuál es tu costo por hora? Si no cobrás por el tiempo que tardás en armar, diseñar o comprar insumos, estás regalando tu vida, no solo tu producto.
2. Los costos invisibles matan negocios
No es solo la taza y el café. Son los impuestos, el packaging, la publicidad, la luz y ese envío que prometiste "de onda". Si no conocés tus números, estás cocinando a ciegas.
3. El valor no es lo mismo que el precio
Si competís solo por ser "el más barato", siempre habrá alguien dispuesto a cobrar menos que vos y fundirse más rápido. Tu precio debe reflejar la calidad y la sostenibilidad de tu proyecto.
Checklist para definir tus precios con estrategia
Antes de pasar tu próximo presupuesto, asegurate de marcar todos estos puntos:
[ ] Costos Totales: ¿Sumaste materiales, tiempo, envíos e impuestos?
[ ] Tu Sueldo: ¿Está incluido tu pago como operadora del negocio?
[ ] Margen de Ganancia: ¿Sabés cuánto dinero neto queda para reinvertir?
[ ] Referencia de Mercado: ¿Analizaste a la competencia sin limitarte a copiarlos?
[ ] Propuesta de Valor: ¿Tu precio comunica la calidad de lo que entregás?
Reflexión final: Cobrar al azar es como manejar un auto con los ojos vendados: puede que avances unos metros, pero el choque es inevitable. Tus precios son el combustible que mantiene tu sueño andando.
¿Sentís que te pasa lo mismo que a Sofía? En Sneety te ayudamos a profesionalizar tu gestión para que dejes de "adivinar" y empieces a ganar.




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